Etiquetado: Sociología

Big Data y Data Mining ¿Oportunidad o distopía? (y III)

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La bibliografía empleada en las tres partes del artículo es la siguiente.

BIBLIOGRAFÍA

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Sobre la anomía

El  término anomía proviene del griego clásico y significa ausencia de reglas, normas o leyes. En el pensamiento griego, además, tenía las connotaciones negativas de desorden, injusticia e impiedad aunque en la sociología moderna se emplee  en época contemporánea con diferentes y, a veces, contradictorios significados.

Emile Durkheim consideraba la anomía como un fenómeno patológico consistente en una forma anormal de la división del trabajo definida por la ausencia o insuficiencia de la forzosa regulación para asegurar la necesaria cooperación entre las diferentes funciones sociales especializadas. Como ejemplos de anomía citó a las crisis económicas, el antagonismo entre poseedores del capital y los trabajadores y la pérdida de unidad del conocimiento científico en su conjunto debido al incremento de la especialización. En todos los casos lo que se echa en falta son los continuos contactos entre los individuos que desempeñan los diferentes roles sociales que provocan la no percepción de que todos ellos están participando en una empresa común en la que la colaboración e implicación de todos es necesaria para llevar a buen término.

También desarrolló el tema de la anomía en su obra “El Suicidio” definiendo como suicidio anómico aquel que es resultado de una insuficiente regulación social de las aspiraciones individuales. En éste sentido habló también de la anomía económica causada por un periodo de expansión económica y la anomía conyugal o sexual  conducente al divorcio. En ambos casos, una apertura del horizonte de posibilidades trae consigo la indeterminación del objeto del deseo o un deseo ilimitado, lo cual es equivalente. Ello conduce indefectiblemente a la frustración.

La anomía que sigue a una crisis pasajera puede ser aguda, pero Durkheim se interesó especialmente por la anomía crónica, incluso institucionalizada. Este tipo de anomía, “el mórbido deseo por el infinito” es una inevitable contrapartida de la moderna sociedad industrial residente, simultáneamente, en su sistema de valores; la doctrina del progreso constante; sus instituciones, y su funcionamiento.

Durkheim también hizo referencia, sin acabar de desarrollar el concepto, a una anomía regresiva, es decir, aquella nacida de la imposibilidad de internalizar reglas consideradas inaceptables debido a su injusticia o a ser excesivamente represivas. Aquí los deseos y aspiraciones chocan contra las nuevas normas consideradas ilegítimas.

Otro sociólogo que incluyó la anomía en sus enfoques fue Robert K. Merton. Aunque éste nunca la definió claramente podemos decir que, en esencia, identificó la anomía como la contradicción entre los objetivos definidos culturalmente y las carencias de recursos de los individuos para tener acceso a los medios legítimos con los que alcanzar esos objetivos definidos culturalmente. Para resolver esta contradicción el individuo puede realizar conductas “antisociales” o “desviadas”  una de cuyas manifestaciones es el empleo de medios ilegítimos. Merton, llamó a este tipo de adaptación “innovación”

El concepto mertoniano de anomía es, en muchos modos, no solo distinto del durkheimniano sino opuesto a él. La anomía de Merton, hace referencia a la restricción en los medios y los objetivos son dados y definidos cuando no prescritos por el sistema cultural, mientra que para Durkheim, la principal característica de la anomía es la indeterminación de los objetivos vitales. El individuo anómico de Durkheim no está seguro de lo que debe hacer porque su horizonte de posibilidades está demasiado abierto, mientras que para Merton, ese individuo, con las más claras ideas del objetivo a conseguir, encuentra sus posibilidades de éxito restringidas o cerradas.

Una vez más, como en todo enfoque sociológico, resulta interesante que cada uno contraste éste marco teórico descrito con la realidad que le venga más a mano,  con el fin de extraer conclusiones interesantes o ayudar a contemplar el entorno en el que estamos sumergidos desde un punto de vista más objetivo y externo facilitando así una descripción más neutral del mismo.