Etiquetado: Economía

Big Data y Data Mining ¿Oportunidad o distopía? (I)

Podéis encontrar el texto del artículo en el siguiente enlace:

http://www.attac.es/2016/09/29/big-data-y-data-mining-oportunidad-o-distopia-i-2/

http://elperiscopi.com/big-data-y-data-mining-oportunidad-o-distopia-i/

 

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PRODUCTIVIDAD Y CRECIMIENTO ECONÓMICO A LARGO PLAZO

A largo plazo el crecimiento económico depende casi exclusivamente del aumento de la productividad que, a su vez, es influida por ciertos factores que afectan a su incremento. Intentaremos ver lo más simple y sucintamente posible por qué la productividad es el ingrediente clave en el crecimiento y después, trataremos de examinar los factores que la afectan.

El crecimiento sostenido del PIB real per cápita sólo se produce cuando la cantidad producida por el trabajador promedio aumenta constantemente. El término “productividad del trabajo”, o productividad a corto, se utiliza para referirse tanto a la producción por trabajador como, en algunos casos, a la producción por hora de trabajo. El número de horas trabajadas por un trabajador promedio difiere en cierta medida en todos los países, por eso es más habitual en macroeconomía centrarse en la producción por trabajador. Para la economía en su conjunto, la productividad (producción por trabajador) no es más que el PIB real dividido por el número de personas que trabajan

Cabe preguntarse por qué la productividad más alta es la única fuente de crecimiento a largo plazo en el PIB real per cápita. ¿ No puede una economía también aumentar su PIB real per cápita poniendo a trabajar a una mayor parte de la población? La respuesta es, sí, pero. . . . Para períodos cortos de tiempo, una economía puede experimentar una explosión de crecimiento del producto per cápita, empleando a un mayor porcentaje de la población. Sin embargo, a largo plazo la tasa de crecimiento de empleo nunca es muy diferente de la tasa de crecimiento de la población. En el transcurso del siglo XX, por ejemplo, la población de Estados Unidos creció en una media del 1.3% anual y el empleo creció al 1.5%. el PIB real per cápita creció a una media del 1.9% anual del cual aproximadamente el 1.7% ( casi el 90% del total) fue el resultado del aumento en la productividad.

En general, el PIB real puede crecer debido al crecimiento demográfico, pero un gran aumento del PIB real per cápita es el resultado de una mayor producción por trabajador. Es decir, es debido a una mayor productividad. Acabamos de ver que el aumento de la productividad es la clave para el crecimiento económico a largo plazo. Pero, ¿Qué nos conduce hacia una mayor productividad?
Existen tres razones principales por las que el trabajador promedio en Europa, EE.UU y Japón produce hoy en día mucho más que sus homólogos de hace un siglo. En primer lugar, el trabajador moderno tiene mucho más capital físico, tal como herramientas, instalaciones, talleres y espacio de oficinas para trabajar con ellos. En segundo lugar, el trabajador moderno está mucho más formado y por lo tanto tiene mucho más capital humano acumulado en sí mismo. Finalmente, las empresas modernas tienen la ventaja de la acumulación de un siglo de avances técnicos y científicos que se reflejan en una gran cantidad de progreso tecnológico en los distintos procesos.
Como es bien sabido, el capital físico o material consiste en instalaciones y bienes manufacturados utilizados para producir otros bienes y servicios. Se denomina así para distinguirlo del capital humano de y otros tipos de capital. El capital físico, como edificios y maquinaria hace que los trabajadores sean más productivos. Por ejemplo, un trabajador que utilice una retroexcavadora puede cavar y remover mucha más tierra que con sólo una pala.
Pero no es suficiente que un trabajador cuente con un buen equipo, también debe saber qué hacer con él y cómo emplearlo de la manera más segura, eficaz y eficiente para sí, para la empresa y para la sociedad. El término capital humano hace referencia a la mejora y capacitación de la mano de obra producida por la educación y el conocimiento incorporado a la fuerza de trabajo. Sería imposible para el funcionamiento de la economía actual una población con los niveles de alfabetización y formación de hace un siglo. Diferentes análisis basados en lo que se ha venido a denominar contabilidad del crecimiento, sugieren que la educación y su efecto sobre la productividad es un factor determinante para el crecimiento más importante que el aumento del capital físico.
Probablemente el factor más importante para el crecimiento de la productividad es el progreso tecnológico, estrechamente relacionado directa o indirectamente con el capital humano y que podemos definir de una forma muy amplia como los medios técnicos para la producción de bienes y servicios.
Los trabajadores hoy en día son capaces de producir más que en el pasado, incluso con la misma cantidad de capital físico y humano, porque la tecnología ha avanzado a través del tiempo. Es importante tener en cuenta que los avances tecnológicos de importancia económica no tienen que ser necesariamente llamativos o basarse en descubrimientos científicos de vanguardia. Los historiadores han señalado que el crecimiento económico del pasado se ha visto impulsado no sólo por los inventos más importantes, como el ferrocarril o el chip semiconductor, sino también por miles de innovaciones modestas, como la bolsa de papel de fondo plano, patentada en 1870, que hizo embalaje de alimentos y muchos otros productos mucho más sencillo, o el Post-it, introducido en 1981, que ha tenido beneficios sorprendentemente grandes en la productividad de las oficinas. Los expertos atribuyen la mayor parte del aumento de la productividad que tuvo lugar en los Estados Unidos a finales del siglo XX a la nueva tecnología adoptada por pequeñas y medianas empresas en lugar de a las empresas de alta tecnología.
EL PAPEL DEL GOBIERNO EN EL CRECIMIENTO ECONÓMICO
Los gobiernos pueden desempeñar un importante papel en la promoción o el bloqueo de las tres fuentes a largo plazo de crecimiento económico: el capital físico, el capital humano y el progreso tecnológico.
En cuanto al CAPITAL FÍSICO, los gobiernos desempeñan un importante papel directo en la construcción de las distintas infraestructuras: carreteras, líneas eléctricas, puertos, redes de información, y otras partes del capital físico de una economía que proporcionan un fundamento o base para la actividad económica. Aunque parte de la infraestructura sea proporcionada o gestionada por empresas privadas, muchas de estas infraestructuras han de ser provistas o planificadas por el gobierno o requieren una gran cantidad de control, reglamentación y apoyo gubernamental. Irlanda, cuya economía despegó en la década de 1990, se cita a menudo como un ejemplo de la importancia de las infraestructuras proporcionadas por el gobierno: Irlanda invirtió en una excelente infraestructura de telecomunicaciones en la década de 1980, y esto ayudó a hacer de este país un lugar favorito para empresas de alta tecnología.
Unas infraestructuras insuficientes o infradimensionadas, por ejemplo, una red eléctrica con fallos frecuentes, produciendo cortes en la electricidad a hogares y empresas es un obstáculo importante para el crecimiento económico en algunos países. Para proporcionar una buena infraestructura, una economía no solo debe ser capaz de permitirselo sino que también debe tener la disciplina política para mantenerla y proveer para el futuro, atenta a la evolución de las necesidades y capacidades de su población y de su tejido económico.
Tal vez las infraestructuras más importantes sean aquellas en las que rara vez pensamos: por ejemplo las medidas básicas de salud pública en la forma de suministro de agua potable y control de enfermedades. La deficiente infraestructura en materia de salud es un obstáculo importante para el crecimiento económico en los países pobres, especialmente los de África.
Los gobiernos también juegan indirectamente un papel importante a la hora de hacer posibles elevadas tasas de ahorro e inversión. Tanto el volumen de los ahorros como la capacidad de una economía para dirigir esos ahorros hacia la inversión productiva dependen de las diversas instituciones reguladoras de la economía, especialmente en lo relativo a su sistema financiero. En particular, un sistema bancario que funcione bien es muy importante para el crecimiento económico, ya que en la mayoría de los países es la principal forma la que en que los ahorros de distintas procedencias se canalizan hacia la inversión empresarial. Si los ciudadanos de un país confían en sus bancos, van a colocar sus ahorros en depósitos bancarios, que los bancos entonces prestan a sus clientes, tanto empresas como otras familias. Pero si la gente no confía en sus bancos, se acumula oro o divisas, manteniendo sus ahorros en cajas de seguridad o debajo de sus colchones, formas ambas en las que no pueden convertirse en una inversión productiva. Un sistema financiero que funcione bien requiere de la adecuada regulación gubernamental que asegure que los fondos de los depositantes están protegidos y que tanto la operativa como los productos financieros ofertados sean transparentes.
EL GOBIERNO Y EL CAPITAL HUMANO. El capital físico de un tejido económico está creado principalmente a través de la inversión de las familias y las empresas. En contraste, gran parte del capital humano en una economía está creado principalmente por la inversión del gobierno en educación. Los gobiernos pagan por la mayor parte de la educación primaria y secundaria, aunque las familias puedan pagar una parte significativa de los costes de la educación superior. Como resultado, las diferencias en las tasas en las que los países invierten en su capital humano reflejan en gran medida las políticas de los gobiernos, su capacidad de gestión y su aptitud. Es por ello que los recortes en materia educativa por parte de un gobierno para, por ejemplo, reducir el déficit, pueden ser comparados a medio y largo plazo como proceder a amputarse un brazo para perder peso. Si observamos el ejemplo del oriente y sudeste asiático, estos tienen ahora una población más formada que América Latina. Esto no es porque el Este y el Sudeste de Asia sean más ricos que América Latina y por lo tanto puedan permitirse el lujo de gastar más en educación. Hasta hace muy poco, estos países Asia fueron, en promedio, más pobres que los de América Latina. Por el contrario, refleja el hecho de que los gobiernos asiáticos han considerado la educación general de la población como un asunto prioritario.
EL PAPEL DEL GOBIERNO EN EL DESARROLLO TECNOLÓGICO. El progreso tecnológico es en gran parte resultado de la iniciativa privada. Pero la parte más importante de I + D se lleva a cabo por agencias gubernamentales. Por ejemplo, el auge agrícola de Brasil fue posible gracias a los investigadores del gobierno que descubrieron los nutrientes esenciales para el suelo cuya adición permitiría a los cultivos prosperar en tierras anteriormente inutilizables. También desarrollaron nuevas variedades de semillas de soja y razas de ganado capaces de adaptarse al clima tropical de Brasil

En cuanto a la estabilidad política, los derechos de propiedad, y el papel gubernamental diremos también brevemente que no tiene mucho sentido invertir en un negocio si las turbas enfurecidas o los disturbios es probable que lo destruyan. O ¿Para qué alguien va a ahorrar dinero si alguno con las adecuadas conexiones políticas puede expoliárselo? La estabilidad política y la protección de los derechos de propiedad son ingredientes cruciales en el crecimiento económico a largo plazo. Este crecimiento económico a largo plazo en las economías con mas éxito ha sido posible gracias a la legislación adecuada, las instituciones que respalden y hacen cumplir esas regulaciones y a un sistema político estable que mantiene y operativiza esas instituciones. El Ordenamiento jurídico debe proteger la propiedad privada y la transparencia real en la herramienta al servicio de la sociedad que deben ser los mercados, vigilando la tendencia a los abusos y la instrumentalización de corte oligopolista que de los mismos intentan hacer aquellas sociedades y particulares que controlan ingentes cantidades de recursos financieros. Las instituciones, el gobierno, la administración y las cámaras legislativas deben ser también transparentes y honestas y no deben ser en ningún modo corruptibles para ignorar el Ordenamiento Jurídico o las normas éticas emanadas de imperativos morales básicos. ¿Para qué una empresa va a esforzarse en ser productiva y competitiva si, por ejemplo, las concesiones se las llevan no las mejores en su sector sino las mejor contactadas y las mejor dispuestas a pagar la mordida al político y al partido de turno? Además, el sistema político debe ser estable en el sentido de que el Ordenamiento Jurídico no debe cambiar caprichosamente ni correr el riesgo de ser instrumentalizado en determinadas áreas por lobbys o grupos de presión afines o dispuestos a sobornar al partido que controla el gobierno o a sus dirigentes.

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Dándole vueltas a la economía

Me apetece escribir ¿Cómo no en los tiempos que corren? sobre economía en esta mi primera entrada en este blog que hoy inauguro y que con el tiempo y vuestras aportaciones y sugerencias, espero, iremos mejorando y construyendo con mayor solidez.

Los planes de austeridad implantados en España por imposición de la UE y los recortes se han mostrado extremadamente injustos desde el punto de vista social profundizando además la depresión y el paro sin solucionar el déficit que era su principal objetivo.

 La reforma laboral no ha resuelto el problema del desempleo al tiempo que no ha hecho sino facilitar los despidos suponiendo un recorte de derechos que no ha tenido ningún efecto sobre el empleo. Ahora, a buen seguro, habrá una profundización del nuevo gobierno de Rajoy en cuanto a los planes de austeridad de la Unión Europea que han sido en su conjunto un fracaso absoluto.

Fracaso previsible desde un principio en cuanto a la recuperación económica porque cualquiera con nociones mínimas de macroeconomía está al corriente de que un plan generalizado de reducción del gasto no hará otra cosa sino incrementar el estancamiento económico y aumentar el desempleo especialmente en los países con más dificultades. Dichas medidas tampoco han resuelto el problema de la deuda que se suponía era el principal objetivo de todos estos planes de austeridad.

No lo han resuelto fundamentalmente por dos motivos: Primero porque al aumentar el estancamiento económico y al profundizar los problemas de la crisis lo que han hecho es disminuir los ingresos fiscales especialmente en los países con mayores dificultades presupuestarias. En segundo lugar porque lo que hay detrás de la crisis de la deuda, en último extremo es un mal diseño de la unión monetaria fundamentalmente por la ausencia de un banco central de la zona euro motivado entre otras cosas por la imposibilidad del Banco Central Europeo de actuar como garante de la deuda de los países y eso no va a resolverse con la creación o ampliación de los fondos de estabilidad sino que probablemente contribuya a extender esos problemas a los  otros países que garantizan con sus presupuestos esos fondos aunque en principio se supusiesen a salvo del problema.

Como alternativa se debe defender la propuesta de que definitivamente el  BCE asuma su papel completo del Estado de la Unión, garantizando la deuda de los países como medida fundamental para crear la estabilidad. En segundo lugar hemos de ser conscientes de que la situación en Europa es muy grave, especialmente en los países del sur. Ahora mismo estamos no solo al borde de la recesión sino de una auténtica depresión económica. Solo la puesta en marcha de un plan inteligente de inversiones a gran escala al estilo del Plan Marshall podrá incentivar poco a poco de nuevo el crecimiento. Mientras no tengamos un verdadero poder fiscal europeo seguiremos sometidos a bandazos y lentitudes en la toma de decisiones. Es necesario poner orden en el sistema financiero y restablecer la fluidez en el flujo de crédito. Es imprescindible poner coto efectivo a los paraísos fiscales así como restricciones a las operaciones meramente especulativas que no tienen un trasfondo real sino que son meras apuestas con muchas posibilidades de autocumplirse porque presionan a la baja una serie de valores, especialmente aquellos que están en el punto de mira de los traders. Una medida relativamente sencilla sería establecer una tasa para las transacciones financieras que penalicen a las altamente especulativas que se realizan en varios sentidos en cuestión de minutos. También se ha mostrado ineludible la adopción de medidas que pongan orden en las agencias de calificación.

Fijándonos en España, considero imprescindible mantener una serie de gastos e inversiones fundamentales no solo desde el punto de vista de la cohesión social sino también del futuro del modelo económico español. Estamos en la necesidad de subir impuestos de manera selectiva atendiendo al mandato constitucional de un sistema impositivo redistributivo en el que los costes que deberemos afrontar se repartan de una forma equitativa en función de la capacidad de pago de los agentes, de tal modo que, fundamentalmente, afecten a las grandes fortunas y rentas. Áreas tributarias donde podría incidirse especialmente son los  impuestos de tipo ambiental, sobre emisiones y gravando alcohol y tabaco. Otra área fundamental sobre la que actuar si queremos que un país funcione es la lucha contra el fraude fiscal y el dinero negro. No podemos permitirnos, de ningún modo, la existencia de los niveles de fraude fiscal que existen a día de hoy y tradicionalmente en la economía española.

También sería necesario disminuir la presión total a los asalariados para estimular el consumo. Es fundamental que el sector público tenga recursos para realizar las necesarias inversiones selectivas en I+D, tecnología e infraestructuras del siglo XXI. El Estado debe rellenar el vacío de actividad privada existente, debe incrementar la demanda para estimular el empleo y el crecimiento.

Como hemos comentado antes, no es un problema exclusivo de España pero el problema se agudizará debido a las medidas de profundización en la austeridad que impondrá el nuevo gobierno conservador y más neoliberal: liquidación del sector público, reducción del papel del estado, cuando justamente lo que hace falta es todo lo contrario: un papel más activo, dinámico e inteligente de la inversión pública para enfrentar una crisis que de ningún modo se va a solucionar apelando a recortes económicos y recortes sociales que lo único en lo que redundarán es en una economía más injusta y profundizar en la depresión económica.