Etiquetado: Cambio social

¿Cuál es la influencia de las nuevas tecnologías en los movimientos sociales?

Artículo publicado en:

 

http://www.attac.es/2016/09/25/cual-es-la-influencia-de-las-nuevas-tecnologias-en-los-movimientos-sociales/

 

http://www.attacmallorca.es/2016/09/23/cual-es-la-influencia-de-las-nuevas-tecnologias-en-los-movimientos-sociales/

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Big Data y Data Mining ¿Oportunidad o distopía? (I)

AFILIACIÓN MASIVA A LOS PARTIDOS COMO MOVILIZACIÓN SOCIAL

Pienso que, efectivamente, las movilizaciones masivas y contundentes en la calle contra el expolio del Estado Social de Derecho y sus ciudadanos son necesarias. Sin embargo, mucho me temo que, visto lo acontecido ayer en España y en un pasado reciente en Grecia, de poco sirven realmente para cambiar la corrupta dictadura partitocrática de turnos que nos oprime, nos roba y nos mata por miseria, desesperanza y atención sanitaria deficiente. Cuando la cosa amenaza con ponerse calentita, el digitado de turno, ordena a los antidisturbios sin identificación propios de las dictaduras con policía política, disolver con la contundencia necesaria las manifestaciones y punto.

Lo que realmente LES DOLERÍA Y PROMOVERÍA UN VERDADERO CAMBIO es UNA AFILIACIÓN SIN ÁNIMO DE LUCRO MASIVA ( y a ser posible coordinada) A LOS PARTIDOS POLÍTICOS PARA TOMARLOS Y ECHAR DESDE DENTRO A LOS APARATOS CORROMPIDOS Y CÓMPLICES AL SERVICIO DE INTERESES DISTINTOS AL DEL COMÚN DE LOS CIUDADANOS. Ahora juegan con la ventaja de que la inmensa mayoría de los afiliados que acuden regularmente a las asambleas y congresos lo hacen por haber pillado cacho o con la esperanza de ser agraciados con un favor del patrón algún día y, en consecuencia, votan al dictado del que mayor capacidad tiene para proporcionarles sinecuras y regalías. La situación es tan insana que, basta con estar un poquito informado para darse cuenta de que cualquier confrontación interna en los partidos, lejos de ser por motivos ideológicos, suele serlo por cuestiones de posicionamiento y reparto de cargos y poder. Hasta que no se cambie desde dentro de los partidos esa selección enferma y corrupta de los líderes políticos, iremos de mal en peor.

El cambio hacia el progreso es un trabajo en equipo de las personas de bien aunque nos veamos obligados a jugar en el terreno del adversario.

Un enfoque del cambio social: La teoría de la conducta colectiva de Neil Smelser

Neil Smelser inició la moderna sociología del comportamiento colectivo en 1963 introduciendo una aproximación sociológica a su estudio que complementase a las perspectivas de la psicología social adoptadas hasta el momento enfocada en temas como la interacción cruzada en las masas, los distintos tipos de comportamiento individual en situaciones sociales  y las normas emergentes en las distintas situaciones sociales.

En su conocida como teoría de la tensión argumentó que son necesarios seis elementos determinantes para el surgimiento de un determinado tipo de comportamiento colectivo:

1 – Unas condiciones estructurales de conductividad social que hagan posibles ciertos comportamientos, como por ejemplo la proximidad espacial o, más adaptado a nuestro tiempo, una infraestructura que permita la conectividad y el flujo de información e ideas.

2 – Una tensión estructural como desigualdades, injusticias o crisis económicas que eleven la temperatura del clima social.

3 – Una creencia generalizada, una teoría o explicación que conduzca a una determinada masa crítica a comprender, o creer haber comprendido, la naturaleza del problema.

4 – Unos factores precipitantes, una chispa que encienda la llama que puede adoptar en ocasiones las más inesperadas formas.

5 – Una movilización para la acción. Es necesario algún tipo de estructura organizativa que permita, coordine u oriente las movilizaciones.

6 – Un fallo en el control social por parte de las autoridades. Provocado por la forma en que estas reaccionan o no ante las protestas.

Enfocando a través de estos seis factores sociológicos, Smelser superó el campo de la conducta colectiva de las teorías socio-psicológicas subrayando variables simples como el anonimato de las multitudes, las privaciones económicas, la alienación o los fuertes liderazgos. Mostró que estas variables simples tienen un lugar en la comprensión del desarrollo de la conducta colectiva aunque deben ser observadas en combinación con otras variables relevantes para que se vean incrementadas significativamente las posibilidades de que se produzca una determinada conducta social.

Las seis variables en el sistema de Smelser son condiciones necesarias para que se produzca un comportamiento social determinado y cuando se combinan en el mismo tiempo y lugar, son condiciones también suficientes para el surgimiento de un determinado comportamiento colectivo. Así, cuando las seis se combinan simultáneamente se producirá histeria colectiva, pánico, disturbios, reformas o movimientos revolucionarios. Además sostuvo que los diferentes aspectos de las seis condiciones, y sus combinaciones, en particular, podrían ayudar a predecir cuál de los cinco tipos de comportamiento colectivo mencionado anteriormente se produciría.

Si, por ejemplo hay considerables tensiones de carácter económico en la sociedad, la propagación de ideas políticas radicales provoca factores como la detención  de los disidentes, los intentos de los líderes para movilizar políticamente a un gran número de personas y el debilitamiento de la eficacia de los agentes del control social como la policía o el ejército.

Si la sociedad es democrática sería estructuralmente propicia para el desarrollo de reformas y movimientos de carácter reformista como, por ejemplo, el Movimiento por los Derechos Civiles en EEUU o, con ejemplos actuales, el 15M en España y Europa. En cambio, si el sistema político es dictatorial o autoritario será estructuralmente conducente a movimientos revolucionarios de carácter violento orientados a cambios más profundos en el sistema como la Revolución Rusa los ocurridos en Libia, Egipto o Siria.

Os sugiero el interesante ejercicio de confrontar los seis elementos determinantes de la teoría de Smelser con la realidad actual. en España, la Unión y/o el resto del mundo.