Redes de gobernanza

ImagePodemos definir una red de gobernanza como una articulación horizontal relativamente estable de actores interdependientes, aunque operativamente autónomos, que interactúan a través de negociaciones que tienen lugar dentro de un determinado marco regulativo, normativo, cognitivo e imaginario; con capacidad de autorregulación dentro de los límites impuestos por agentes externos y que contribuye a la creación o producción de una finalidad o propósito público. Las redes de gobernanza articulan a un determinado número de actores privados, semipúblicos y públicos que, por un lado, son dependientes los unos de los otros respecto a recursos y capacidades mientras que, por el otro, son operacionalmente autónomos en el sentido de que no estan dirigidos por un superior a la hora de pensar o actuar de una determinada manera.  Para convertirse  en parte de una determinada red de gobernanza, los actores políticos deben demostrar que  tienen interés en las cuestiones políticas abordadas y que pueden contribuir con recursos y/o capacidades de cierto valor para los otros actores. Las relaciones de interdependencia significan que los actores en red están relacionados de forma predominantemente horizontal antes que vertical. Sin embargo, la relación horizontal entre los actores, no implica que estos sean iguales en términos de autoridad y recursos. Puede haber asignaciones asimétricas de los recursos materiales e inmateriales entre los actores de la red, pero ya que la participación en ella es voluntaria y los actores son libres de salir en cualquier momento y dado que los actores son mutuamente dependientes unos de otros, nadie puede utilizar su poder para ejercer un control jerárquico sobre cualquier otra persona sin correr el riesgo de arruinar la Red.

Los miembros de las redes de gobernanza interactúan a través de negociaciones que combinan elementos de deliberación. Los actores de la red pueden negociar sobre la distribución de los recursos con el fin de maximizar los resultados. Pero con el fin de facilitar el desarrollo de la coordinación negativa y positiva, esta negociación debe estar integrada en un marco más amplio de deliberación que facilite el aprendizaje y la comprensión común. Sin embargo, la deliberación dentro de las redes de gobernanza rara vez dará lugar a consensos unánimes, ya que tiene lugar en un contexto de intensas luchas por el poder que tienden a reproducir el conflicto y el antagonismo social. Por eso, la acción conjunta a menudo se basa en una consenso preliminar en el que se aceptó una propuesta a pesar del desacuerdo persistente.

La interacción negociada entre los actores de la red no tiene lugar en un vacío institucional. Más bien, se procede en un marco relativamente institucionalizado, que siendo más que la suma de sus partes, no constituye un todo homogéneo y completamente integrado. El marco institucional es la amalgama de las ideas contingentemente articuladas, las concepciones y las normas. Por esa razón, tiene un aspecto regulativo ya que proporciona reglas, roles y procedimientos; un aspecto normativo, porque transmite normas, valores y estándares; un elemento cognitivo ya que genera códigos, conceptos y conocimientos especialitzades, y un aspecto imaginario ya que produce identidades, ideologías y esperanzas comunes.

Las redes de gobernanza poseen una relativamente alta capacidad de autorregulación ya que no son parte de una cadena jerárquica de mando y no se someten a las leyes del mercado. Por el contrario, apuntan a la regulación de un ámbito político determinado sobre la base de sus propias ideas, sus recursos y sus interacciones dinámicas, y lo hacen dentro de un marco regulador, normativo, cognitivo e imaginario que se ajusta a través de negociaciones entre los actores participantes. Sin embargo, las redes de gobernanza siempre operan en un entorno político e institucional particular que debe ser tenido en cuenta, ya que tanto facilita como limita su capacidad de autorregulación.

Estas redes, además, contribuyen a la producción de propósitos y materias relacionadas con el interés público dentro de un área determinada (Marsh 1998). El propósito o finalidad pública es una expresión de visiones, valores, planes, políticas y normas que son válidas para y dirigidas hacia el público en general. De este modo, los actores de la red están involucrados en las negociaciones políticas sobre la forma de identificar y resolver problemas de políticos emergentes o aprovechar nuevas oportunidades. Las redes que no contribuyen a la producción de fines públicos en este sentido amplio, no se pueden considerar redes de gobernanza.

Tal y como se describen anteriormente las redes de gobernanza pueden adoptar gran cantidad de formas expresiones empíricas diferentes en función del contexto político, institucional y discursivo en el que surgen. Puede ser que predominen y sean dirigidas a través de contactos laxos e informales, mientras que puede darse el caso contrario y ser fijos y formales. Pueden ser redes intraorganizativas o interorganizativas; pueden auto generarse desde la base o responder a iniciativas de la cúpula; abiertas o cerrados; de corta duración o permanentes ; y su alcance sectorial puede ser específico o abarcar toda la sociedad. Por último, algunas redes de gobernanza pueden ocuparse de las formulaciones políticas, mientras que otras se ocupan de la aplicación de las políticas. La multiplicidad de redes de gobernanza dan testimonio de la gran pertinencia del concepto para describir las formas contemporáneas de la gobernanza social.

Muchas de las formas actuales de gobernanza interactiva no cumplen con todos los criterios especificados en la descripción realizada de las redes de gobernanza. A pesar de ello, pueden pueden poseer muchos de sus rasgos definitorios y así formar parte de la gran familia de dichas redes. Dónde trazar de forma exacta la línea entre lo que constituye una red de gobernanza y lo que no es una cuestión de juicio discrecional en relación con un caso empírico en particular. No debemos olvidar que en la investigación de redes de gobernanza no es tan importante la clasificación como el objetivo de proporcionar una nueva perspectiva sobre cómo se gobierna la sociedad.

REFERENCIAS: Eva Sørensen & Jacob Torfing.  Theories of Democratic Network Governance. PALGRAVE MACMILLAN 2007

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